Sin embargo, a diferencia del año anterior, cuando se evaluó a 20 países de la región, ahora el Microscopio Global sobre el Entrono de Negocios para las Microfinanzas (Economist Intelligence Unit Limited 2009) ha calificado a 55 naciones de Asia, África, Europa del Este, Oriente Medio, América y el Caribe bajo el criterio de análisis de su entorno regulatorio, el clima de inversión y el desarrollo institucional para las microfinanzas. En el caso del Perú, el estudio revela que el calificativo de entorno institucional y regulatorio favorable a las microfinanzas locales toma en cuenta dos aspectos claves: uno es la libertad que se otorga a las instituciones financieras para determinar sus tasas de interés, con el fin de hacerlas sostenibles en el tiempo; y la otra es el diseño del marco regulatorio, que facilita tanto el acceso a servicios financieros de las microempresas y a los hogares de bajos recursos, como la gestión de la cartera de microcrédito. Otras consideraciones que abonan en nuestro favor son las dimensiones del entorno de inversión general y el desarrollo institucional, la transparencia en la información que deben observar los proveedores de servicios financieros y el grado de desarrollo que tiene nuestra Central de Riesgos, que brinda de manera eficiente información sobre los prestatarios. De esta manera, se constituye en una herramienta indispensable para una eficaz administración de los riesgos por parte de las instituciones financieras.
Este primer lugar del Perú, no es más que la confirmación de que el sistema microfinanciero local, después de muchos años de esfuerzos y buena labor, logró ganar una gran reputación como uno de los mejores de la región y del mundo, lo cual ya se reconocía y comentaba en eventos internacionales. Este reconocimiento formal es muy importante para el sistema microfinanciero porque potencia su capacidad para atraer nuevas inversiones, necesarias para consolidar su desarrollo e incrementar su escala de operaciones y labor en pro de la inclusión financiera. En el campo de las microfinanzas tenemos mucho que compartir con otros países, gracias al gran avance logrado en el marco de la regulación y porque contamos con una industria microfinanciera madura, que desempeña una importante función en la ampliación del acceso a servicios financieros a la población de bajos recursos, en un país que aún tiene tantas necesidades que cubrir. Todo ello gracias a la tecnología financiera especializada que han adquirido, con el fin de llegar con facilidad a la microempresa y los hogares, al mismo tiempo que permite efectuarles un seguimiento, sin descuidar, por ello, la rentabilidad del negocio, que le da sostenibilidad en el largo plazo. Precisamente, por todas estas características se eligió al Perú para realizar El Foro de la Microempresa (Foromic) 2009, que se llevó a cabo en la ciudad de Arequipa. Este evento permitió congregar a los principales actores del mundo de la microfinanzas, que van desde los proveedores de servicios financieros, reguladores y supervisores hasta inversionistas, académicos, empresarios y consultores, con el objetivo de compartir ricas experiencias que permitan seguir desarrollando esta actividad, clave para la inclusión financiera.
ACTIVIDAD ESPECIALIZADA
Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a las microfinanzas? Por lo general, nos referimos a los microcréditos, que es la parte más desarrolla del sistema; sin embargo, no debemos dejar de lado a los microahorros y los microseguros, que aún están en sus inicios. El sector ha sido bastante dinámico, sobre todo cuando hablamos de las cajas municipales, cajas rurales, Edpymes, financieras y el Banco especializado. Como ya es de conocimiento público, dos Edpymes más fueron autorizadas a operar como financieras, con lo cual tenemos una estructura del mercado microfinanciero más compleja que antes. Además, en los últimos años se observa un mayor interés por ingresar a este sector. Esto, en razón de que el negocio del microcrédito ha demostrado ser rentable, a pesar de los altos costos que incurren las entidades para llegar a sus clientes. Particularidad que es actualmente un motor de atracción para entidades especializadas e incluso no especializadas, que ven ahora con mayor entendimiento esta actividad. Es esta mayor concurrencia la que está incrementando la competencia en el mercado y, por tanto, presionando a una mayor eficiencia en las operaciones, con una reducción permanente de la tasa de interés y, al mismo tiempo, mejores servicios para los clientes.
EVOLUCIÓN
Si revisamos las estadísticas, los créditos y depósitos del sector microfinanciero han crecido en los últimos cinco años a tasas promedio anual de alrededor de 32% y 30%, respectivamente; y el número de deudores microempresarios se incrementó a un tasa promedio anual de 19%, lo que representa un incremento de 140% nuevos deudores respecto de los que habían hace cinco años. Este crecimiento se observa a la par de un constante fortalecimiento patrimonial, basado sobre todo en la reinversión de utilidades, lo cual hace que se muestren solventes, superando estándares de exigencias de adecuación de capital internacionales, así como los mínimos regulatorios exigidos localmente. Otra particularidad por destacar es que el crecimiento de las microfinanzas no se ha dado de manera centralizada, a diferencia de otras actividades financieras y productivas. Se observa altas tasas de crecimiento en las provincias, principalmente en los últimos años, que superan las registradas en Lima. Esto se aprecia con claridad en las zonas donde se registra un mayor dinamismo económico, por los megaproyectos mineros y por las nuevas actividades agroexportadoras. Los resultados obtenidos por el sector microfinanciero se explican, fundamentalmente, por una administración financiera responsable de las propias instituciones especializadas, por su dinamismo y por el marco regulatorio adecuado, que permite e induce a su desarrollo inclusivo y sostenible. En este aspecto, nosotros como supervisores cumplimos la tarea constante de adecuarnos a las mejores prácticas de regulación y supervisión; buscando mantener el equilibrio entre la regulación prudencial y el objetivo de profundización financiera, al mismo tiempo que aplicamos un conjunto de normativas que tratan siempre de eliminar las trabas al sano crecimiento del sector. Sin embargo, a pesar de liderar en las microfinanzas, en el país existe todavía mucho espacio para seguir mejorando, sobre todo en cuanto al fortalecimiento institucional de las empresas especializadas en microfinanzas, a su gobernabilidad y administración de los riesgos, consistente con la expansión en las operaciones que están asumiendo.
MICROAHORRO
De otro lado, también debemos destacar los microahorros, que son esquemas especialmente diseñados para atender a la población de bajos recursos, puesto que no se considera un monto de ahorro mínimo, y que han sido principalmente desarrollados por las cajas municipales y algunas rurales. Sin embargo, lo más resaltante de esta propuesta es que sirve además para educar a las personas en la cultura del ahorro e introducirlos al sistema financiero formal. Así, por ejemplo, los modelos denominados ahorros programados motivan a la población a fijarse una meta mínima de ahorros (de al menos 20 o 50 soles), que deben depositar en la institución durante un determinado período. Una vez acumulado un monto, las instituciones microfinancieras pueden crear incentivos ofreciendo mejores condiciones o créditos respaldados con dichos ahorros. Así, la entidad también se beneficia y, aunque es un servicio costoso dados los montos reducidos que se administran, se crea una herramienta para conocer el carácter de potenciales nuevos clientes de préstamos, que no tenían experiencia en las finanzas formales ni historial crediticio. De esta forma, se incorpora y monetiza ahorros, que tal vez existen como productos excedentes o mercancías adicionales en stock, e incluso dinero guardados en algún lugar de la casa. Se crea un círculo virtuoso, dado que se incorpora recursos excedentes al sistema financiero y a la economía, a cambio de brindar intereses y seguridad al ahorrista.
PERSPECTIVAS
En lo que concierne al crecimiento en el volumen de las operaciones crediticias de las microfinanzas, esperamos que el crecimiento sostenido hasta ahora observado continúe. Los actuales niveles de liquidez de las empresas especializadas en microfinanzas se mantienen holgados y aún existe una demanda por servicios financieros, tanto de créditos como de ahorros, que todavía no ha sido atendida, sobre todo en las zonas rurales de nuestro país. Para terminar, en la medida que existe demanda insatisfecha por productos financieros, es decir, un gran número de personas que necesita ser incorporada al sistema financiero, el crecimiento no tendrá límites y precisamente serán las entidades microfinancieras las que lideren esta tarea.
Para el futuro se espera observar un mayor fortalecimiento de las entidades especializadas, que están aumentando su tamaño e importancia. Solo podemos decir que las microfinanzas constituyen una actividad donde todos ganan, pues sin dejar de ser un negocio rentable, se atiende a una parte importante de la población que lo necesita.
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